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Con un gran espíritu de equipo y un esfuerzo sobrehumano, Porsche ha ganado la carrera de las 24 Horas de Le Mans de 2017. Earl Bamber (Nueva Zelanda), Timo Bernhard (Alemania) y Brendon Hartley (Nueva Zelanda) se recuperaron de forma brillante y lograron la 19ª victoria absoluta para Porsche, el pasado 18 de junio. Un esfuerzo comparable se hizo hace exactamente 40 años, cuando Jacky Ickx (Bélgica), Jürgen Barth (Alemania) y Hurley Haywood (EEUU) remontaron con su Porsche 936 desde el puesto 42º hasta ganar la prueba.

Oliver Blume, Presidente del Consejo de Dirección de Porsche AG: "¡Qué carrera tan angustiosa! Luchar para pasar de la 54ª plaza a la primera, ¿quién hubiera creído que esto sería posible? El mito de Le Mans está vivo, y lo está precisamente por historias tan increíbles como ésta que hemos experimentado el pasado fin de semana".

La 85ª edición de la prueba automovilística más grande y más dura del mundo comenzó con los Toyota en las dos primeras posiciones y con un desafortunado contratiempo para el Porsche 919 Hybrid número 2, el coche que ganó aquí la última carrera. A las 18:30, el 919 de Bamber, Bernhard y Hartley se vio obligado a realizar un pit stop que no estaba previsto. Se tardaron una hora y cinco minutos en cambiar el motor eléctrico que propulsa el eje delantero. El vehículo regresó a la pista a las 18:35 pm en el puesto 54º, 19 vueltas por detrás del líder.

Durante la noche, los sólidos rivales japoneses tuvieron sus bajas. El Toyota número 8 entraba a efectuar una larga reparación, mientras que el dorsal 7 se quedaba parado en la pista, a consecuencia de la rotura del embrague, y al número 9 le sucedía lo mismo tras un accidente. A las 00:45, el Porsche 919 Hybrid número 1 se ponía en cabeza. Pero, de nuevo, a las 11:09 am, Porsche pagaba el precio de una carrera disputada con una alta temperatura: el motor del coche líder falla. Después de un excelente rendimiento como líderes, puesto que mantuvieron durante más de diez horas, los sueños de Neel Jani (Suiza), André Lotterer (Alemania) y Nick Tandy (Gran Bretaña) terminaron de manera repentina.

Llega ahora el momento de los cazadores. El Porsche 919 Hybrid con el dorsal 2 es el mejor situado en carrera dentro de la categoría LMP1 y va mezclado con los contrincantes de LMP2. A las 12:50, en la vuelta 330, Bernhard vuelve a estar en el mismo giro que el líder de la prueba. En la vuelta 347, se coloca en cabeza y 20 giros más tarde cruza la bandera de cuadros como vencedor absoluto.

La carrera en cifras:

El equipo vencedor, con el coche número 2, completó 367 vueltas (5.001,23 kilómetros) a una velocidad media de 208,2 km/h.
El vehículo número 2 se pone líder en las 20 últimas vueltas de carrera.
El mayor número de vueltas en cabeza de la prueba fue obra del Porsche gemelo con el número 1, pilotado por Neel Jani (Suiza), André Lotterer (Alemania) y Nick Tandy (Gran Bretaña). Estuvo líder desde la vuelta 155 hasta la 318 incluida (00:45 a 11:09). Además, había ido primero otro par de vueltas al principio de la carrera, debido a los periodos de pit stop. En total, el vehículo número 1 fue en cabeza 166 vueltas.
En el momento del fallo en el motor del coche 1, era líder con un margen de 13 vueltas sobre sus inmediatos perseguidores.
Durante las 24 horas, la carrera vio tres periodos de coche de seguridad (15 vueltas) y 27 'slow zones' ("zonas lentas"), durante los cuales los pilotos tuvieron que reducir la velocidad a 80 km/h.
Sólo durante 246 de las 367 vueltas que duró la carrera, los 13,629 kilómetros de longitud de la pista estuvieron con bandera verde en su integridad.
El coche ganador entró en el pit lane un total de 29 veces, una de ellas para cumplir una penalización de drive-through. Incluyendo la parada larga para reparar el vehículo, pasó una hora 38 minutos y 5,211 segundos en el pit.
Los ganadores de la prueba utilizaron diez juegos de neumáticos slick y el coche se repostó en 28 ocasiones.
La velocidad más alta alcanzada en la carrera por el Porsche 919 Hybrid ganador fue oficialmente de 334,9 km/h (Bernhard en la vuelta 338).
La distancia más larga cubierta con un juego de neumáticos fue de 43 vueltas, de la 124 a la 167, con Earl Bamber al volante.
Sólo uno vuelta menos que esas hizo Bernhard en su último relevo, desde la 325 hasta la 367 que marcaba el final de carrera.
Bernhard fue claramente quien realizó la distancia mayor. Sumó en total 159 vueltas, por las 106 en las que Hartley estuvo al volante y las 102 de Bamber.
Antes de la prueba, el peso de Bernhard, incluida ropa y casco, era de 65,0 kilos. Después de la carrera bajó a 63,8 kilos.
El pit stop más rápido para el Equipo Porsche, incluyendo cambio de neumáticos y piloto, fue de 82,343 segundos.
La parada más rápida para repostar (depósito lleno) se hizo en 64,342 segundos, a las 10:14 pm.  Los pilotos tenían 0,9 litros de bebida a bordo para cada relevo. La botella se cambiaba en cada parada para repostar.
Se quitaron un total de 11 capas transparentes del parabrisas del coche ganador, para que tuviera siempre la mejor visibilidad posible.
La temperatura ambiente más alta fue de 31,5 grados centígrados, justo un poco antes del final. Durante la noche, bajó a los 19 grados. La temperatura de la pista alcanzó su pico superior el sábado, con 39 grados centígrados. La temperatura más baja de la pista por la noche estuvo en 27 grados.
Se transmitieron 25,2 gigabytes de datos desde el coche número 2 al pit durante las 24 horas.

Después de disputadas tres de las nueve pruebas que componen el Campeonato del Mundo de Resistencia FIA World Endurance Championship, con doble puntuación en Le Mans, Porsche lidera ahora la clasificación de Constructores con 111 puntos, por delante de Toyota (78,5 puntos). En el Campeonato del Mundo de Pilotos, Bamber/Bernhard/Hartley suman 83 puntos y están en cabeza con 17 puntos de ventaja. Jani/Lotterer/Tandy figuran en 5ª posición, con 28 puntos.

En el retrovisor: La remontada de Jacky Ickx en 1977:

También hace 40 años, Porsche consiguió lo que parecía imposible en Le Mans. Así es como lo recuerda el seis veces ganador absoluto de la prueba, Jacky Ickx (Bélgica, 72 años): "Después de tres horas, pensamos que habíamos perdido la carrera. Mi 936 estaba fuera y me uní al equipo de Jürgen Barth y Hurley Haywood. Pero ellos también estaban teniendo problemas. Íbamos en el puesto 42º. Todavía no puedo entender lo que sucedió después. Me encontraba en un estado eufórico. Conduje toda la noche a tope, siempre al límite. En la lluvia y en la niebla. Cada vez era más rápido. 42º, 35º, 28º, 20º, 9º, 6º, 5º. Todos sentían que podíamos lograr lo inimaginable. Jürgen y Hurley pilotaron más deprisa que nunca y los mecánicos hicieron un trabajo increíble. No me sentí cansado en ningún momento. Entonces, nos pusimos líderes. El domingo por la mañana estaba totalmente exhausto. Al final, Jürgen cruzó la meta con sólo cinco cilindros en el 936. Yo ya no podía más. Hay muchas grandes historias sobre un montón de carreras. Pero la de 1977 es excepcional. Estas cosas ocurren una vez en la vida. Carreras como aquella han hecho de Porsche una leyenda".

 

 

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