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Sainz y Cruz conseguían su cuarto DakarSainz y Cruz conseguían su cuarto DakarLa edición 46 del Dakar era la quinta que se celebraba en Arabia Saudí y llegaba a su fin tras más de 4.700 kilómetros de especiales y un total de casi 8.000 kilómetros que pusieron a prueba a los pilotos y copilotos desde la antigua ciudad de AlUla hasta las orillas del mar Rojo en Yanbu, pasando por el océano de dunas del Empty Quarter.

No muchos apostaban por un final feliz para la aventura de Audi en el Dakar. En 2022, cuando la marca alemana se embarcó en la arriesgada apuesta de hacer triunfar un vehículo de propulsión híbrida, asestó un golpe en la mesa asegurándose los servicios de Stéphane Peterhansel, Carlos Sainz y Mattias Ekström. Entonces causó una gran impresión al ganar cuatro etapas desde el principio, siendo el campeón español el primero ese año en dar forma a tan ambiciosa revolución tecnológica. Tal vez fuera una señal del destino, incluso cuando los RS Q e-Tron atravesaron los tiempos de vacas flacas del año 2023, cuando nada más que uno de los tres vehículos, el de Ekström, llegó a la meta en el puesto 14 de la clasificación general. La temporada no había ido mucho mejor que digamos, a pesar de la única victoria de Audi de la mano de 'Peter' en Abu Dhabi. Y el trío parecía llegar a AlUla con la moral por los suelos. Todo cambió en el Empty Quarter, donde Carlos Sainz se presentó sin haber cometido ni un solo error, y resistió la contrarreloj de 48h mientras que todos sus rivales se encontraban dispersos: Yazeed Al Rajhi volcó y Nasser Al Attiyah quedó al margen de las lides en su terreno de juego favorito, pero Sébastien Loeb volvió al partido para ganar y supuso una amenaza real durante la segunda semana.
El duelo tuvo lugar, y tanto Carlos Sainz como el cazador alsaciano tropezaron sucesivamente, sobre todo en la décima etapa. Si bien Carlos pudo beneficiarse del apoyo de sus dos compañeros de equipo, descolgados en la general pero capaces de proporcionar un convoy seguro a su líder, Seb se lanzó a una persecución arriesgada y fracasó finalmente en su "remontada", al tiempo que salvaba en el último momento un tercer puesto en el podio final, el quinto de su carrera en las ocho veces que ha participado en el rally. Sainz llegó a Yanbu como un héroe de la marca de los anillos, sellando una cuarta victoria en el Dakar, que le sitúa a la altura de Ari Vatanen en los libros, pero habiendo ganado con cuatro marcas diferentes (Volkswagen, Mini, Peugeot, Audi) y en un intervalo de 14 años.
Entre el Audi de Sainz y el Hunter Prodrive de Loeb, una tercera marca subió al podio (por primera vez desde 2019), si bien no ha sido con el aspirante más esperado a este nivel. Tras la marcha de Al Attiyah, Toyota tenía puestas todas sus esperanzas en Yazeed Al Rajhi para tomar el relevo. No fue así. La carta de Guerlain Chicherit era una de las más avanzadas para alcanzar finalmente la consagración, pero el mal comienzo que tuvo al perder hora y media en la cuarta etapa 4 malogró sus oportunidades. Sin embargo, el saboyano reaccionó y lo hizo con ganas de remontar y finalmente logró el mejor puesto de su carrera, al pie del podio, con dos etapas más en el bolsillo. Por encima de todo, Chicherit puede estar encantado de haber contado en su equipo con el joven piloto belga Guillaume de Mevius, que terminó segundo con un Hilux en su primera aparición en la categoría reina. En el clan Toyota (Overdrive y Gazoo Racing combinados), esto fue suficiente para compensar el accidentado debut de Seth Quintero (40º) y la caída de Lucas Moraes del tercer puesto al noveno a falta de dos días para el final.
Los puestos en el Top 10 se iban a vender caros este fin de semana, ya que detrás de Martin Prokop, el tercer ex piloto del WRC en el Top 5, los restantes cinco miembros de la élite estaban todos a menos de 25 minutos unos de otros y todos cambiaron de posición en los últimos tres días: mejoraron Guy Boterill (6º), Giniel de Villiers (7º) y Benediktas Vanagas (8º), pero no así Moraes (9º) ni Mathieu Serradori (10º). Al tercer clasificado francés le costará consolarse con el título de dos ruedas motrices y eso que era sexto al inicio de la decimoprimera etapa.
En Challenger la descalificación de Eryk Goczał y de su tío Michał, así como la retirada de su padre Marek, fueron el acicate definitivo en la lucha por el título Challenger. En la tarde de la jornada de descanso, Mitch Guthrie se encontró al mando de la clasificación general, con unos veinte minutos de ventaja sobre Cristina Gutiérrez, su perseguidora más cercana. Ganador de la séptima etapa y en el podio de la siguiente, Guthrie siempre consiguió mantener un colchón de tiempo suficiente para llegar hasta la meta final y parecía destinado a la victoria en la general. Después de todo, habría sido suficiente recompensa para el hombre que desarrolló la versión inicial del Taurus T3 Max. Pero el adagio de que una carrera nunca termina hasta que se cruza la línea de meta resultó cierto una vez y de la forma más impredecible. No le quedaban nada más que 174 kilómetros para suceder a su compatriota Austin Jones en el trono del Dakar, pero no contaba con un problema mecánico que se produjo a los siete kilómetros de iniciada la especial. Apoyado por su navegante Kellon Walch en el cubo derecho, consiguió volver a la pista, pero su ventaja se redujo a poco más de minuto y medio. Fue un duro peaje que se hizo más pesado a medida que avanzaba la carrera y que pronto se volvió a favor de Gutiérrez. "Nunca se sabe lo que puede pasar, así que seguí atacando hasta el final. No rendirme nunca es uno de mis valores", explicó la española. Guthrie intentó salvar el día, pero la transmisión de su Taurus decidió lo contrario. El estadounidense consiguió llegar a la meta más de media hora por detrás de su rival y puede consolarse con el segundo escalón del podio final completado por Rokas Baciuška, que hace un año perdió el Dakar en circunstancias similares en un SSV. Gutiérrez se convierte en la segunda mujer en ganar un título en el Dakar después de Jutta Kleinschmidt, que se impuso en coches de alta cilindrada en 2001.
En SSV Xavier de Soultrait y su copiloto Martin Bonnet ya pueden tomarse un respiro porque han conseguido aguantar hasta el final. Sin embargo, los dos franceses han pasado calor en su Polaris. Para este Dakar, la fábrica americana se esforzó al máximo y desarrolló un RZR PRO R más ligero, más afilado y con mejores prestaciones. La receta funcionó a las mil maravillas desde el principio, ya que el equipo Sébastien Loeb Racing (SLR) ganó el prólogo, dando un anticipo de lo que estaba por venir. Xavier de Soultrait, regular y constante, también aprovechó los altibajos de algunos de sus rivales, como Gerard Farrés, para abrirse paso hasta la cima de la clasificación, que alcanzó en la tarde de la séptima etapa. Con tres victorias en su haber, João Ferreira intentó jugar al despiste, pero el portugués perdió más de una hora al final de la novena etapa. Sara Price y Jérôme de Sadeleer, ganadores de las etapas 10 y 11 respectivamente, se encontraron entonces entre los aspirantes. Penalizado tras la etapa 10, Xavier de Soultrait solamente tenía una ventaja de algo más de diez minutos sobre la estadounidense, que se autoexcluyó de la lucha por el título al día siguiente al perder más de una hora. Jérôme de Sadeleer estuvo a punto de cumplir su misión, acercándose a tres minutos cuando faltaban 174 kilómetros para la meta. Pero, como un viejo veterano del Dakar, Xavier de Soultrait aguantó. No perdió de vista a su rival suizo y no perdió nada más que unos veinte segundos en la general. Se embolsa así su primer título del Dakar. Florent Vayssade, compañero de equipo de Xavier de Soultrait, se impuso en la última especial, completando así una cosecha ya de por sí abundante para el equipo Polaris. Fue una apuesta exitosa para Polaris, que pone fin a un reinado casi indiscutible de los Can-Am.
Carlos Sainz: "contento de ganar, sobre todo con este coche tan especial"."Estoy muy contento, como podéis imaginar. Ganar, pero sobre todo con este coche tan especial, tan complicado de poner a punto para ganar, para una cuarta marca diferente, con tanta gente que no creía en él y para el último intento de la marca. Todo esto quiere decir que cuando trabajas duro, crees en ti mismo y estás rodeado de un buen equipo, consigues los frutos de tu trabajo. Si estoy aquí a mi edad, todavía a este nivel, es porque he trabajado duro antes y no he dejado de creer en mí mismo. No ha sucedido así porque sí. Voy a saborear esta victoria y a pensar en los próximos pasos de mi carrera durante las próximas semanas."
Cristina Gutiérrez: "Hay que ir y luchar hasta el final"."Hay que luchar hasta el final. Sabía que 25 minutos era mucho tiempo, pero nunca se sabe lo que puede pasar, así que seguí atacando hasta el final. No rendirme nunca es uno de mis valores. Terminar la carrera en un Challenger es lo mejor."

Cristina es la segunda mujer en subir a lo mas alto del podio en el DakarCristina es la segunda mujer en subir a lo mas alto del podio en el DakarAudi conseguía el ansiado titulo a la tercera y última tentativaAudi conseguía el ansiado titulo a la tercera y última tentativa

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